lunes, 22 de junio de 2015

Disecciones

El notición. La coronación.
El popurrí. Comunicado de la Alianza Celta. El Condado de Tafalla no existe. La celeridad del TSA. Sin audiencia. Puertos que no funcionan.
La contra... crónica. El rey se pone los pantalones.


El notición

La coronación. Por Gusito.- Los monárquicos están, por fín, de fiesta (aunque puede que no todos). Su rey, don Kossler de Castelldú, y su reina, doña Tadeita de la Vega, van a ser coronados tras varios meses de espera. ¡Que suenen las trompetas!

Cuando algunos ya pensábamos que la coronación tendría lugar con el funeral, se ha hecho pública la ceremonia en la que pondrán la corona al monarca. El evento se anuncia a bombo y platillo en todo el Reino de Castilla. Y un comunicado firmado por el Secretario Real, don Zebaz Campeador, ha aparecido el pasado 11 de junio en el Tablón de Anuncios Públicos (no lo busquen en el tablón de Anuncios Reales ni en el de Anuncios Institucionales, que ahí no lo encontrán), donde se invita a todos los castellanos a asistir al evento que tendrá (tiene) lugar según dice, en la Catedral de Toledo pero que es en el Alcazar de Toledo (más de uno ya se ha perdido buscando el lugar). Si quieren llegar, vayan al Palacio Real, Corte de Castilla y León, y allí, pregunten.

Sin embargo, a pesar de esta invitación general, sabemos que ha habido invitaciones a título personal. Y es que en Castilla hay clases y clases. Y, atención, también sabemos que entre las personas que no han recibido esta invitación personal se encuentra doña Urraca ont Aucèl, la persona que más se ha preocupado públicamente por la ceremonia de coronación del monarca. ¡Qué poco tacto! ¿Es o no es para dejar de ser monárquico?

Para un evento de tal magnitud extraña que no sea el Arzobispo de Toledo, el Obispo de Segovia o el de Osma quien oficie la ceremonia. En su lugar será la Archidiaconisa de ¿Osma?, doña Lluvia de Soria (porque lo será de Osma, pero reside en Soria, para que vean lo mal que anda la Iglesia Aristotélica y que los despistes geográficos están a orden del día, y si no me creen, lean el segundo artículo de 'El popurrí').


El popurrí

Comunicado de la Alianza Celta. Resulta que en Castilla se declara guerras y el afectado no se entera. En un reciente comunicado emitido el pasado 15 de junio por la Alianza Celta (el afectado) se despachan a gusto de las formas poco profesionales de realizar este tipo de cosas. Al parecer acusan a Castilla de emitir la declaración cuando ya se sabía que se estaban retirando de tierras portuguesas, en un claro acto de lo que llamarán algunos 'oportunidad histórica de victoria fácil', vamos, el más puro 'oportunismo rastrero' que dirán otros. El caso es que la Alianza Celta no da por cerrado el asunto y ha amenazado con hundir todo barco con bandera castellana o capitán castellano al mando que navegue por aguas de la Alianza.

El Condado de Tafalla no existe. Por 25 denarios, condados pertenecientes a la Corona de Castilla y León, por ejemplo, Cádiz; un, dos, tres, responda otra vez. Cádiz. Tafalla. Tolón, tolón, tolón. Campana y se acabó. Aquí algo falla, no está en Castilla Tafalla. Efectivamente, Tafalla está en Navarra y la Capilla Heráldica no puede otorgar condados de territorios que no pertenecen a la Corona (ni existen), eso es "usurpación". ¿No habíamos quedado que el usurpador era el rey? Dicen que se trata de un 'reconocimiento'. Si, claro, al parecer, allí se (re)conocen todos; todos menos el Rey, que es el que se opone al reconocimiento.

La celeridad del TSA. No es la primera vez que pasa. Puede que sea casualidad, pero resulta que el Tribunal Supremo de Apelación solo funciona cuando el grupo hegemónico lo precisa. En dos días se ha respondido y admitido a trámite una solicitud de don Ferrante Álvarez. Otros tienen que esperar semanas, incluso meses, o incluso no son atendidos. Si no me creen, pásense por el TSA, pásense y vean. No se quiere decir que sea culpa del actual Juez Supremo, don Enrique Legrat Villanueva, sino todo lo contrario.

Sin audiencia. Al contrario que en el TSA, en la Audiencia de celeridad poca (al menos con algunos; o sea, más de lo mismo). Doña Urraca ont Aucèl sigue esperando e intentando que no se le cuele nadie en la Oficina del Chamberlan, donde ha ido para solicitar audiencia con el Rey. Nos cuentan que ya ha habido un intento de Ivanne de Josseliniere de colarse; veremos a quién atienden primero.

Puertos que no funcionan. Ha ocurrido en Valladolid y en Osma. Retrasos en los pedidos, incomunicaciones y los consecuentes enfados. Que haya ocurrido en Osma, donde tanto el alcalde, don Paseante (seriamente indispuesto, acaba de dimitir), como la jefa portuaria, doña Sheik, son nuevos en los cargos (sin experiencia), tiene un pase, pero que ocurra en Valladolid donde los que ocupan esos cargos son gente experimentada, ya tiene tela. Ya se sabe que en Pucela no se suelen caracterizar por el don de palabra y es habitual esperar días y días una respuesta, pero yo me pregunto si pasaría igual si el solicitante fuera alguien del grupo hegemónico.


La contra... crónica

El rey se pone los pantalones (y no es por ausencia de sirvientes). Por Gusito.- Ya era raro que un monarca se auto-apodara "el usurpador" (para nosotros siempre será "el alacenas", es más ingenioso). También era raro que tardase el tema de la coronación tanto en llegar. Pero una mirada crítica ya podía entrever que había algo ahí entre el monarca y el grupo hegemónico, concrétamente en la Capilla Heráldica, empezando con el juramento del Maestro de Armas, don Ferrante Álvarez.

A ese primer 'momento tenso' le ha sucedido el reconocimiento (otorgamiento) que ha efectuado la Capilla Heráldica, por la cara, del título de Condesa de Tafalla a doña Ivanne de Josseliniere, que bien podemos apodar como "la que a buen árbol se arrima", pues va de Corte en Corte (ya estuvo en la de la Corona de Aragón). Sea como sea, la sombra siempre para ella, que ya se sabe que a los nobles les gusta ir bien pálidos. Eso del moreno es para la plebe, que es la que trabaja de sol a sol. Al menos seguirá siendo así hasta que se ponga de moda vacacionar en Saint-Tropez?, pero no adelantemos acontecimientos.

El pucherazo es de escándalo. Imagínense, el Maestro de Armas es el esposo de la agraciada, ¡vergonzoso! Tras el nombramiento unilateral a espadas del rey (con traición y alevosía; desconocemos si fue de noche para añadir la nocturnidad), don Kossler I no se ha dejado pisotear. ¡Ni que el Trono fuera la Portavocía donde ahí manda cualquiera! (en realidad lo peor es la Capilla Heráldica). Y ni corto ni perezoso ha invalidado el título de reconocimiento otorgado por la Capilla Heráldica. El siguiente 'round' se está llevando a cabo en el TSA, donde ya ha habido cruce de 'solicitudes' para análisis de pragmáticas sanciones y demás.

La Capilla Heráldica, como todos saben, y si no, ya se lo digo yo, es controlada desde tiempos inmemoriales por el grupo hegemónico. Podría nombrar varios monarcas que antes de serlo pasaron por la capilla, haciendo y deshaciendo a su antojo. En este caso, nos encontramos con un rey que no pasó por ahí, y se nota. La Capilla, como institución, ya huele, ya. Y cuando algo huele, lo correcto es hacer limpieza. Le recomiendo al rey que quite al Maestro de Armas y ponga a alguien más confiable y leal. Yo, si fuera rey, que ya es mucho suponer, el Ferrante ese no lo tendría en ningún puesto de responsabilidad, ni de Escobero de Palacio, capaz es de dejarme lo barrido bajo la alfombra. Y una vez cambiado el Manipulador de Armas, se deroga el reconocimiento del título por doble vía y santas pascuas. No es que sirva de mucho, pues será algo temporal, pero al menos que se esperen a tener un monarca más sumiso.

Sea como fuere, le auguro al monarca un reinado 'horribilis' bien propio de don Omar Ibn Lordlency.


Hasta aquí este número más corto de lo habitual.