Disecciones
El notición. La coronación.
El popurrí. Comunicado de la
Alianza Celta. El Condado de Tafalla no existe. La celeridad del TSA.
Sin audiencia. Puertos que no funcionan.
La contra... crónica. El rey se
pone los pantalones.
El
notición
La coronación. Por Gusito.-
Los monárquicos están, por fín, de fiesta (aunque puede que no
todos). Su rey, don Kossler de Castelldú, y su reina, doña Tadeita
de la Vega, van a ser coronados tras varios meses de espera. ¡Que
suenen las trompetas!
Cuando algunos ya pensábamos que la
coronación tendría lugar con el funeral, se ha hecho pública la
ceremonia en la que pondrán la corona al monarca. El evento se
anuncia a bombo y platillo en todo el Reino de Castilla. Y un
comunicado firmado por el Secretario Real, don Zebaz Campeador, ha
aparecido el pasado 11 de junio en el Tablón de Anuncios Públicos
(no lo busquen en el tablón de Anuncios Reales ni en el de Anuncios Institucionales, que ahí no lo encontrán), donde se invita
a todos los castellanos a asistir al evento que tendrá (tiene) lugar según
dice, en la Catedral de Toledo pero que es en el Alcazar de Toledo
(más de uno ya se ha perdido buscando el lugar). Si quieren llegar,
vayan al Palacio Real, Corte de Castilla y León, y allí, pregunten.
Sin embargo, a pesar de esta invitación
general, sabemos que ha habido invitaciones a título personal. Y es
que en Castilla hay clases y clases. Y, atención, también sabemos
que entre las personas que no han recibido esta invitación personal
se encuentra doña Urraca ont Aucèl, la persona que más se ha
preocupado públicamente por la ceremonia de coronación del monarca.
¡Qué poco tacto! ¿Es o no es para dejar de ser monárquico?
Para un evento de tal magnitud extraña
que no sea el Arzobispo de Toledo, el Obispo de Segovia o el de Osma
quien oficie la ceremonia. En su lugar será la Archidiaconisa de
¿Osma?, doña Lluvia de Soria (porque lo será de Osma, pero reside
en Soria, para que vean lo mal que anda la Iglesia Aristotélica y
que los despistes geográficos están a orden del día, y si no me
creen, lean el segundo artículo de 'El popurrí').
El
popurrí
Comunicado de la Alianza Celta.
Resulta que en Castilla se declara guerras y el afectado no se
entera. En un reciente comunicado emitido el pasado 15 de junio por
la Alianza Celta (el afectado) se despachan a gusto de las formas
poco profesionales de realizar este tipo de cosas. Al parecer acusan
a Castilla de emitir la declaración cuando ya se sabía que se
estaban retirando de tierras portuguesas, en un claro acto de lo que
llamarán algunos 'oportunidad histórica de victoria fácil', vamos,
el más puro 'oportunismo rastrero' que dirán otros. El caso es que
la Alianza Celta no da por cerrado el asunto y ha amenazado con
hundir todo barco con bandera castellana o capitán castellano al
mando que navegue por aguas de la Alianza.
El Condado de Tafalla no existe.
Por 25 denarios, condados pertenecientes a la Corona de Castilla y
León, por ejemplo, Cádiz; un, dos, tres, responda otra vez. Cádiz.
Tafalla. Tolón, tolón, tolón. Campana y se acabó. Aquí algo
falla, no está en Castilla Tafalla. Efectivamente, Tafalla está en
Navarra y la Capilla Heráldica no puede otorgar condados de
territorios que no pertenecen a la Corona (ni existen), eso es "usurpación".
¿No habíamos quedado que el usurpador era el rey? Dicen que se
trata de un 'reconocimiento'. Si, claro, al parecer, allí se
(re)conocen todos; todos menos el Rey, que es el que se opone al reconocimiento.
La celeridad del TSA. No es la
primera vez que pasa. Puede que sea casualidad, pero resulta que el
Tribunal Supremo de Apelación solo funciona cuando el grupo
hegemónico lo precisa. En dos días se ha respondido y admitido a
trámite una solicitud de don Ferrante Álvarez. Otros tienen que
esperar semanas, incluso meses, o incluso no son atendidos. Si no me
creen, pásense por el TSA, pásense y vean. No se quiere decir que
sea culpa del actual Juez Supremo, don Enrique Legrat Villanueva,
sino todo lo contrario.
Sin audiencia. Al contrario que
en el TSA, en la Audiencia de celeridad poca (al menos con algunos; o
sea, más de lo mismo). Doña Urraca ont Aucèl sigue esperando e
intentando que no se le cuele nadie en la Oficina del Chamberlan,
donde ha ido para solicitar audiencia con el Rey. Nos cuentan que ya
ha habido un intento de Ivanne de Josseliniere de colarse; veremos a
quién atienden primero.
Puertos que no funcionan. Ha
ocurrido en Valladolid y en Osma. Retrasos en los pedidos,
incomunicaciones y los consecuentes enfados. Que haya ocurrido en
Osma, donde tanto el alcalde, don Paseante (seriamente indispuesto,
acaba de dimitir), como la jefa portuaria, doña Sheik, son nuevos en
los cargos (sin experiencia), tiene un pase, pero que ocurra en
Valladolid donde los que ocupan esos cargos son gente experimentada,
ya tiene tela. Ya se sabe que en Pucela no se suelen caracterizar por
el don de palabra y es habitual esperar días y días una respuesta,
pero yo me pregunto si pasaría igual si el solicitante fuera alguien
del grupo hegemónico.
La
contra... crónica
El rey se pone los pantalones (y no
es por ausencia de sirvientes). Por Gusito.- Ya era raro
que un monarca se auto-apodara "el usurpador" (para nosotros
siempre será "el alacenas", es más ingenioso). También era
raro que tardase el tema de la coronación tanto en llegar. Pero una
mirada crítica ya podía entrever que había algo ahí entre el
monarca y el grupo hegemónico, concrétamente en la Capilla
Heráldica, empezando con el juramento del Maestro de Armas, don
Ferrante Álvarez.
A ese primer 'momento tenso' le ha
sucedido el reconocimiento (otorgamiento) que ha efectuado la Capilla
Heráldica, por la cara, del título de Condesa de Tafalla a doña
Ivanne de Josseliniere, que bien podemos apodar como "la que a buen
árbol se arrima", pues va de Corte en Corte (ya estuvo en la de la Corona de Aragón). Sea como sea, la sombra
siempre para ella, que ya se sabe que a los nobles les gusta ir bien
pálidos. Eso del moreno es para la plebe, que es la que trabaja de
sol a sol. Al menos seguirá siendo así hasta que se ponga de moda
vacacionar en Saint-Tropez?, pero no adelantemos acontecimientos.
El pucherazo es de escándalo.
Imagínense, el Maestro de Armas es el esposo de la agraciada,
¡vergonzoso! Tras el nombramiento unilateral a espadas del rey (con
traición y alevosía; desconocemos si fue de noche para añadir la
nocturnidad), don Kossler I no se ha dejado pisotear. ¡Ni que el
Trono fuera la Portavocía donde ahí manda cualquiera! (en realidad
lo peor es la Capilla Heráldica). Y ni corto ni perezoso ha
invalidado el título de reconocimiento otorgado por la Capilla
Heráldica. El siguiente 'round' se está llevando a cabo en el TSA,
donde ya ha habido cruce de 'solicitudes' para análisis de
pragmáticas sanciones y demás.
La Capilla Heráldica, como todos
saben, y si no, ya se lo digo yo, es controlada desde tiempos
inmemoriales por el grupo hegemónico. Podría nombrar varios
monarcas que antes de serlo pasaron por la capilla, haciendo y
deshaciendo a su antojo. En este caso, nos encontramos con un rey que
no pasó por ahí, y se nota. La Capilla, como institución, ya
huele, ya. Y cuando algo huele, lo correcto es hacer limpieza. Le
recomiendo al rey que quite al Maestro de Armas y ponga a alguien más
confiable y leal. Yo, si fuera rey, que ya es mucho suponer, el
Ferrante ese no lo tendría en ningún puesto de responsabilidad, ni
de Escobero de Palacio, capaz es de dejarme lo barrido bajo la
alfombra. Y una vez cambiado el Manipulador de Armas, se deroga el
reconocimiento del título por doble vía y santas pascuas. No es que
sirva de mucho, pues será algo temporal, pero al menos que se
esperen a tener un monarca más sumiso.
Sea como fuere, le auguro al monarca un
reinado 'horribilis' bien propio de don Omar Ibn Lordlency.
Hasta aquí este número más corto de
lo habitual.




