jueves, 21 de mayo de 2015

Disecciones

El notición. Declaración de guerra.
El popurrí. Aluvión de llegadas a Castilla. Aumento del prestigio. Boda a la vista. Ya no se caerán las casas. Gran Torneo Castellano-Lusitano. El desalojo de la Portavocía. Espinozistas por Castilla.
La contra... crónica. Érase una vez una declaración.
En el tintero. La resistencia en Osma.
El lector contraataca. El derecho a réplica.


El notición

Declaración de guerra. Por Gusito.- Hace casi dos meses, en la disección 'Histeria de aquí', les relacionábamos la guerra de Portugal con el temor que inspiraba al grupo hegemónico dominante en Castilla. El temor no era por la guerra en sí, una guerra que nace entre condados, sino por la presencia de la NNGO en la llamada Alianza Celta.

A pesar del envío de un ejército de voluntarios desde Castilla (que incluía a destacados militares castellanos), Castilla, mediante un comunicado de la Cancillería, se desvinculaba negando toda participación en la contienda portuguesa. A días de hoy la situación ha cambiado diametralmente.

El pasado 16 de mayo, el Gobernador, don Asdrubal de la Barca, publicaba la declaración de guerra a la NNGO, aprobada por el Consejo. La razón principal que aparece en el comunicado es en un supuesto llamamiento de auxilio de los condados portugueses y de la Corona de Portugal al cual responden en virtud de los lazos de unión y alianza que se tiene.

Por ello, el Gobernador hace un llamamiento a los castellanos a defender Castilla y sus aliados. Las fronteras han quedado cerradas (que ya lo estaban pero a pesar de ello se nos han colado un montón de portugueses); la solicitud de nuevos permisos por parte de los extranjeros (comparecemos al Prefecto de Mariscales; solo en Osma hay casi más extranjeros que castellanos) o el abandono de Castilla en 24 horas (un poco dificil de cumplir, por cierto); y el cierre de las murallas de Burgos. Además recomienda a la ciudadanía el aprovisionamiento (sin especificar de qué hay que aprovisionarse).

Ya días antes, en concreto el día 10 de mayo, la Condestable del Reino, doña Ivanne de Josselinière, anunciaba el aprovisionamiento del Arsenal del Reino.

De momento nos mantendremos atentos a lo que pueda suceder, pues oficialmente no se sabe nada más.


El popurrí

Aluvión de llegadas a Castilla. Desde la declaración de guerra a la NNGO, la aduana castellana está recibiendo una cantidad importante de solicitudes de entrada que el Prefecto de Mariscales, don Carlos David Cáceres, está atendido con prestanza. Algunas de las solicitudes incluyen entre los motivos la mudanza a nuestras tierras.

Aumento del prestigio. En las últimas semanas el prestigio del Reino ha experimentado un extraordinario crecimiento. El prestigio, que estaba por los suelos, se encuentra actualmente al máximo. Como todos saben, el nivel del prestigio es importante para los ejércitos. ¿Será que se preparaban ya para la guerra y no nos decían nada?

Boda a la vista. Recuperamos la tradición de anunciar bodorrios, que a falta de coronaciones ya nos hacen un apaño. Con este anuncio mantenemos, al menos, la media de una boda al mes. Según parece, y si nadie se adelanta, la próxima boda que habrá en Castilla es la de doña Morgui, la de Pucela, y don Tatsuya.

Ya no se caerán las casas. Nos informan los arquitectos de los reinos que a partir de ahora las casas y demás espacios de aventuras no desaparecerán por derrumbe. No sabemos si es que han descubierto un nuevo material de construcción o si es que se ha mejorado la técnica. Así que ya no sufran si se van de viaje, no tendrán que dejar a nadie vigilándola, la encontrarán tal cual la dejaron (a no ser que se les cuele algún visitante).

Gran Torneo Castellano-Lusitano. Aprovechando la presencia de portugueses en la ciudad de Osma, la Concejala de Fiestas, doña Bluma del Lago, ha inaugurado un torneo de tiro con arco que empezó el pasado 19 de mayo y finalizará el próximo día 26 de mayo. El que más acierto tenga recibirá 200 escudos, 50 para el que le siga en acierto y 30 para el tercero.

El desalojo de la Portavocía. Tras el anuncio de que la Oficina de Atención al Pueblo pasaba a ser un buzón, se ha desalojado del mismo a aquellas personas que no llevaban consigo una carta en las manos. Así que ya saben, si tienen intención alguna de saludar a la Portacartas, no olviden llevar una carta encima. Eso si, les deseo suerte, porque a días de hoy aún no ha aparecido la consejera responsable de la Portavocía por su despacho.

Espinozistas por Castilla. Según nos cuentan hay, al menos, un espinozista en Castilla. Es la primera noticia que se tiene de un miembro de esta religión por estas tierras. El espinozista en cuestión responde al nombre de Benjamín, y según dicen, el gobernador en persona le ha comunicado la aceptación de este culto en la sociedad castellana. Tal vez debería de aprovechar doña Urraca ont Aucèl para que su iglesia urraquítica sea también aceptada. De momento el que será el futuro templo espinozista está en ¿rehabilitación? Sea como fuere, se llamará Gran Aljama Spinozista de Castilla.


La contra... crónica

Érase una vez una declaración. Por Gusito.- De declaraciones hay de muchos tipos. Por ejemplo las declaraciones de intenciones, una especie de pseudo-amenaza que emite alguien al iniciar un proyecto. Pero tal vez las más conocidas son las declaraciones de amor. En el futuro serán las declaraciones de la renta, para que se vayan haciendo una idea a qué tipo de sociedad apuntamos.

En Castilla, en pleno siglo XV, lo que está de moda es declarar estados de excepción... o al menos, declarar que siguen vigentes. Esta vez no hablaré de este tipo de declaraciones sino del recientemente declarado estado de guerra. ¡Una declaración de guerra! Bueno, no nos sorprendamos tanto, que eso es algo que, por otra parte, se sabía que antes o después iba a pasar. Siendo el rey quién es y siendo el gobernador quién es, y teniendo en cuenta los precedentes, la cosa estaba cantada.

Ya desde el run-run de lo que pasaba en Portugal con el envío de un ejército de voluntarios como el que no quiere la cosa. La mayoría de los que van, son castellanos, algunos de ellos miembros con cargos en instituciones militares castellanas (incluyo órdenes militares), y como la 'aventura' sale mal, se desmiente toda vinculación. Sobre todo porque parece ser que hay un intento de paz y, no vaya a ser que los de la Alianza Celta se vengan para aquí, hay que desvincularse. Mientras, los derrotados castellanos van volviendo a casa.

Los intentos de paz fracasan y nos encontramos de la noche a la mañana con portugueses y más portugueses en Castilla, en Osma hay tantos extranjeros como población oxomense. Son la llamada 'resistencia'. Mal asunto si la resistencia está en Castilla. Y mientras tanto, nuestros mercados se van desabasteciendo.

Y días antes de la declaración de guerra se anuncia el abastecimiento del Arsenal del Reino. Si es que la palabra clave de la semana es 'abastecimiento'.

Por otro lado el incremento callado del prestigio. ¿Castilla aumenta su prestigio y no se anuncia a bombo y platillo? Malo. Otro indicio más de que la guerra estaba por llegar. Ahora ya sabemos la razón. Era para levantar ejércitos con banderas castellanas. ¿Y donde se concentran los ejércitos? Hay que ser tonto para no imaginárselo.

En fin, que en menudo embolado nos han metido nuestros queridos gobernantes del grupo hegemónico. Por que si. Nos guste o no nos guste al resto de castellanos que, por supuesto, no contamos para nada. Bueno si, para empuñar las armas. ¿Pero nos iban a consultar si queremos ir a la guerra? No, hay una ley de referendos bien muerta de asco y ahí seguirá mientras estén los que están en el gobierno. Esa es la política y la transparencia a la que nos tienen habituados.

Alguien dijo una vez, y si no ya lo digo yo, que no hay nada como un enemigo externo, una guerra, para unir un reino. Pero vamos, vosotros id a la guerra, que luego vendrá el reparto de medallitas y títulitos y lo mismo os cae algo. Pero tened claro que los mejores títulos y las medallas más grandes son para los que han ideado esta guerra.


En el tintero

Esta vez se nos quedó en el tintero, ni más ni menos, que casi un centenar de extranjeros que han invadido (pacíficamente, eso si) la ciudad de Osma, provocando cierto desabastecimiento del mercado. Son los llamados 'la resistencia', soldados que huyen de Portugal, no sé sabe si para resistir en Castilla.


El lector contraataca

Quiero recordarles que tenemos este apartado, tal y como anunciamos en el número cero de esta publicación, para que aquellas personas que tengan algo que decir sobre este periódico, y cito textualmente, 'incluso, aquellas críticas que tengan', lo hagan. Como ven, este periódico es abierto y ustedes pueden participar en él. Si no lo hacen, no será porque se lo impidan desde La Crónica... a la contra!


Y hasta aquí esta edición de este declarado periódico crítico.