Disecciones
El notición. Declaración de
guerra.
El popurrí. Aluvión de
llegadas a Castilla. Aumento del prestigio. Boda a la vista. Ya no se
caerán las casas. Gran Torneo Castellano-Lusitano. El desalojo de la
Portavocía. Espinozistas por Castilla.
La contra...
crónica. Érase una vez una declaración.
En el tintero. La resistencia en
Osma.
El lector contraataca. El
derecho a réplica.
El
notición
Declaración de guerra. Por
Gusito.- Hace casi dos meses, en la disección 'Histeria de
aquí', les relacionábamos la guerra de Portugal con el temor que
inspiraba al grupo hegemónico dominante en Castilla. El temor no era
por la guerra en sí, una guerra que nace entre condados, sino por la
presencia de la NNGO en la llamada Alianza Celta.
A pesar del envío de un ejército de
voluntarios desde Castilla (que incluía a destacados militares
castellanos), Castilla, mediante un comunicado de la Cancillería, se
desvinculaba negando toda participación en la contienda portuguesa.
A días de hoy la situación ha cambiado diametralmente.
El pasado 16 de mayo, el Gobernador,
don Asdrubal de la Barca, publicaba la declaración de guerra a la
NNGO, aprobada por el Consejo. La razón principal que aparece en el
comunicado es en un supuesto llamamiento de auxilio de los condados
portugueses y de la Corona de Portugal al cual responden en virtud de
los lazos de unión y alianza que se tiene.
Por ello, el Gobernador hace un
llamamiento a los castellanos a defender Castilla y sus aliados. Las
fronteras han quedado cerradas (que ya lo estaban pero a pesar de
ello se nos han colado un montón de portugueses); la solicitud de
nuevos permisos por parte de los extranjeros (comparecemos al
Prefecto de Mariscales; solo en Osma hay casi más extranjeros que
castellanos) o el abandono de Castilla en 24 horas (un poco dificil
de cumplir, por cierto); y el cierre de las murallas de Burgos.
Además recomienda a la ciudadanía el aprovisionamiento (sin
especificar de qué hay que aprovisionarse).
Ya días antes, en concreto el día 10
de mayo, la Condestable del Reino, doña Ivanne de Josselinière,
anunciaba el aprovisionamiento del Arsenal del Reino.
De momento nos mantendremos atentos a
lo que pueda suceder, pues oficialmente no se sabe nada más.
El
popurrí
Aluvión de llegadas a Castilla.
Desde la declaración de guerra a la NNGO, la aduana castellana está
recibiendo una cantidad importante de solicitudes de entrada que el
Prefecto de Mariscales, don Carlos David Cáceres, está atendido con
prestanza. Algunas de las solicitudes incluyen entre los motivos la
mudanza a nuestras tierras.
Aumento del prestigio. En las
últimas semanas el prestigio del Reino ha experimentado un
extraordinario crecimiento. El prestigio, que estaba por los suelos,
se encuentra actualmente al máximo. Como todos saben, el nivel del
prestigio es importante para los ejércitos. ¿Será que se
preparaban ya para la guerra y no nos decían nada?
Boda a la vista. Recuperamos la
tradición de anunciar bodorrios, que a falta de coronaciones ya nos
hacen un apaño. Con este anuncio mantenemos, al menos, la media de
una boda al mes. Según parece, y si nadie se adelanta, la próxima
boda que habrá en Castilla es la de doña Morgui, la de Pucela, y
don Tatsuya.
Ya no se caerán las casas. Nos
informan los arquitectos de los reinos que a partir de ahora las
casas y demás espacios de aventuras no desaparecerán por derrumbe.
No sabemos si es que han descubierto un nuevo material de
construcción o si es que se ha mejorado la técnica. Así que ya no
sufran si se van de viaje, no tendrán que dejar a nadie vigilándola,
la encontrarán tal cual la dejaron (a no ser que se les cuele algún
visitante).
Gran Torneo Castellano-Lusitano.
Aprovechando la presencia de portugueses en la ciudad de Osma, la
Concejala de Fiestas, doña Bluma del Lago, ha inaugurado un torneo
de tiro con arco que empezó el pasado 19 de mayo y finalizará el
próximo día 26 de mayo. El que más acierto tenga recibirá 200
escudos, 50 para el que le siga en acierto y 30 para el tercero.
El desalojo de la Portavocía.
Tras el anuncio de que la Oficina de Atención al Pueblo pasaba a ser
un buzón, se ha desalojado del mismo a aquellas personas que no
llevaban consigo una carta en las manos. Así que ya saben, si tienen
intención alguna de saludar a la Portacartas, no olviden llevar una
carta encima. Eso si, les deseo suerte, porque a días de hoy aún no
ha aparecido la consejera responsable de la Portavocía por su
despacho.
Espinozistas por Castilla. Según
nos cuentan hay, al menos, un espinozista en Castilla. Es la primera
noticia que se tiene de un miembro de esta religión por estas
tierras. El espinozista en cuestión responde al nombre de Benjamín,
y según dicen, el gobernador en persona le ha comunicado la
aceptación de este culto en la sociedad castellana. Tal vez debería
de aprovechar doña Urraca ont Aucèl para que su iglesia urraquítica
sea también aceptada. De momento el que será el futuro templo
espinozista está en ¿rehabilitación? Sea como fuere, se llamará
Gran Aljama Spinozista de Castilla.
La
contra... crónica
Érase una vez una declaración.
Por Gusito.- De declaraciones hay de muchos tipos. Por ejemplo
las declaraciones de intenciones, una especie de pseudo-amenaza que
emite alguien al iniciar un proyecto. Pero tal vez las más conocidas
son las declaraciones de amor. En el futuro serán las declaraciones
de la renta, para que se vayan haciendo una idea a qué tipo de
sociedad apuntamos.
En Castilla, en pleno siglo XV, lo que
está de moda es declarar estados de excepción... o al menos,
declarar que siguen vigentes. Esta vez no hablaré de este tipo de
declaraciones sino del recientemente declarado estado de guerra. ¡Una
declaración de guerra! Bueno, no nos sorprendamos tanto, que eso es
algo que, por otra parte, se sabía que antes o después iba a pasar.
Siendo el rey quién es y siendo el gobernador quién es, y teniendo
en cuenta los precedentes, la cosa estaba cantada.
Ya desde el run-run de lo que pasaba en
Portugal con el envío de un ejército de voluntarios como el que no
quiere la cosa. La mayoría de los que van, son castellanos, algunos
de ellos miembros con cargos en instituciones militares castellanas
(incluyo órdenes militares), y como la 'aventura' sale mal, se
desmiente toda vinculación. Sobre todo porque parece ser que hay un
intento de paz y, no vaya a ser que los de la Alianza Celta se vengan
para aquí, hay que desvincularse. Mientras, los derrotados
castellanos van volviendo a casa.
Los intentos de paz fracasan y nos
encontramos de la noche a la mañana con portugueses y más
portugueses en Castilla, en Osma hay tantos extranjeros como
población oxomense. Son la llamada 'resistencia'. Mal asunto si la
resistencia está en Castilla. Y mientras tanto, nuestros mercados se
van desabasteciendo.
Y días antes de la declaración de
guerra se anuncia el abastecimiento del Arsenal del Reino. Si es que
la palabra clave de la semana es 'abastecimiento'.
Por otro lado el incremento callado del
prestigio. ¿Castilla aumenta su prestigio y no se anuncia a bombo y
platillo? Malo. Otro indicio más de que la guerra estaba por llegar.
Ahora ya sabemos la razón. Era para levantar ejércitos con banderas
castellanas. ¿Y donde se concentran los ejércitos? Hay que ser
tonto para no imaginárselo.
En fin, que en menudo embolado nos han
metido nuestros queridos gobernantes del grupo hegemónico. Por que
si. Nos guste o no nos guste al resto de castellanos que, por
supuesto, no contamos para nada. Bueno si, para empuñar las armas.
¿Pero nos iban a consultar si queremos ir a la guerra? No, hay una
ley de referendos bien muerta de asco y ahí seguirá mientras estén
los que están en el gobierno. Esa es la política y la transparencia
a la que nos tienen habituados.
Alguien dijo una vez, y si no ya lo
digo yo, que no hay nada como un enemigo externo, una guerra, para
unir un reino. Pero vamos, vosotros id a la guerra, que luego vendrá
el reparto de medallitas y títulitos y lo mismo os cae algo. Pero
tened claro que los mejores títulos y las medallas más grandes son
para los que han ideado esta guerra.
En el
tintero
Esta vez se nos quedó en el tintero,
ni más ni menos, que casi un centenar de extranjeros que han
invadido (pacíficamente, eso si) la ciudad de Osma, provocando
cierto desabastecimiento del mercado. Son los llamados 'la
resistencia', soldados que huyen de Portugal, no sé sabe si para
resistir en Castilla.
El
lector contraataca
Quiero recordarles que tenemos este apartado, tal y como anunciamos en el número cero de esta
publicación, para que aquellas personas que tengan algo que decir
sobre este periódico, y cito textualmente, 'incluso, aquellas
críticas que tengan', lo hagan. Como ven, este periódico es abierto y ustedes
pueden participar en él. Si no lo hacen, no será porque se lo
impidan desde La Crónica... a la contra!
Y hasta aquí esta edición de este
declarado periódico crítico.